Published On: Lun, Ene 20th, 2020

ANACONDA Y EL POPULISMO

Por otro lado, el discurso populista, (entendiendo por “populismo” la oferta de soluciones políticas, sociales y económicas, fáciles y que no están sustentadas en las circunstancias reales de los recursos necesarios para ofrecerlas y pagarlas sin poner en riesgo la economía futura del país)

POPULISMO: ESTRATEGIA DE PROPONER SIN TENER LA SEGURIDAD DE PODER CUMPLIR

ANACONDA
POR:- JOSE RAMON GASTELUM ROCHA
H. CABORCA, SONORA.
Vamos iniciar la semana comentando algo acerca del “liderazgo” de nuestro Presidente Andrés Manuel López Obrador, pues aquí en México, algo no anda bien.
Tenemos que este asunto de los liderazgos, tradicionalmente se vinieron desarrollando por razas nórdicas y los sajones, y por supuesto que esas figuras o esquemas que proponen esos batos, pues se refieren, claro está, en dirección a sus culturas, sus valores y no a la nuestra o sea, la latinoamericana. Así que podemos ver que se nos dibujan a esos líderes sajones y nórdicos, como batos que viven en un mundo ideal, donde solo hay gente buena, gente con actitud positiva, y de esa gente que solo espera a que cualquier líder le señale el rumbo a seguir.
La realidad nos enseña que la cosa no es así, y mucho menos en Latinoamérica, donde la realidad está repleta de abusos, enconos, resentimientos, siempre derivados de esa lucha por el poder ejercida para un beneficio propio o de grupos.

Anaconda en la internacionalmente famosa “Bodeguita del Medio” en la romántica Habana, Cuba. Cuna del “Mojito” Cubano.

Entonces podemos deducir que en este esquema vemos que pretender ejercer el liderazgo desde propuestas enfocadas positivamente no convence a nadie.
Luego, queridos Anacondistas, es precisamente aquí es donde habría que hacer un planteamiento radical para mejor claridad: sabemos que la gente reacciona más ante situaciones de riesgo, y frente al miedo de perder algo, que ante la ambición de poseer o conseguir más de lo que tiene.
Mientras está en su “zona de confort”, el ciudadano común no cambia su modo de vida ni sus aspiraciones por una propuesta política de superación y de retos.
Por otro lado, el discurso populista, (entendiendo por “populismo” la oferta de soluciones políticas, sociales y económicas, fáciles y que no están sustentadas en las circunstancias reales de los recursos necesarios para ofrecerlas y pagarlas sin poner en riesgo la economía futura del país), por lo general, tiene el trasfondo de remover resentimientos inconscientes.
Una cosa muy importante, amables Anacondistas, es que tenemos que reconocer que, a veces, el populismo nace de la ignorancia pero, más de las veces, de la estrategia de proponer sin tener la seguridad de poder cumplir; o simplemente, cerrando los ojos suponiendo que, a través de un milagro, las circunstancias puedan variar favorablemente.
Este es el perfil del “Líder social” que finalmente es quien ejerce control y alto impacto de cara a la opinión pública. Es el dueño del carisma y figura central del movimiento que encabeza. Nuestro Presidente de México Andrés Manuel López Obrador representa a este perfil de líder pues encabeza las esperanzas, deseos y sensibilidad de un segmento de la población que se siente representada por él. Su perfil de activista social le ha permitido contender en México por la presidencia de la República y ganar con extrema facilidad, con las consecuencias propias de este tipo de liderazgos en perjuicio de toda la sociedad mexicana.
Lo visto en esta líneas, nos encaminan a considerar el dilema del liderazgo político como un asunto importante de naturaleza moral y ética; siendo aquí donde nos podemos preguntar sobre cuál puede ser el modelo de liderazgo más efectivo para los pueblos vulnerados y lastimados como México, donde evidentemente su oferta política es negativa. Y más aún, ¿Realmente se valdrá obtener un liderazgo capitalizando enconos y resentimientos?.
Lo más seguro es que responderíamos que no es válido, no es justo y mucho menos ético, dividir a la sociedad entre abusivos y abusados; entre depredadores y víctimas; como no lo es el hacer dinero capitalizando vicios y bajezas que denigran nuestra condición humana, aunque sea un camino fácil y rápido, pues como decía mi Mama Grande, mientras preparaba aquella exquisita salsa de molcajete de la que tanto les he comentado, decía Mama Grande: “Mira M’hijito, los caminos fáciles y cómodos no llevan a ninguna parte!”, y ahora entiendo cuánta razón tenía Mama Grande. Pero lo seguiremos comentando la próxima semana, si Mi Poder Superior me lo permite.

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